Una de las últimas obras de arte del cine negro, que como no podía ser de otra manera, necesitava del apoyo de los mejores escenarios californianos, y ahí es donde aparece la casa Lovell, del maestro Richard Neutra. La Casa de reposo Lovell (1927-29) tenía una importancia comparable a la de los edificios de acero y de cristal de la arquitectura europea en aquella época, por lo que a través de esta casa se conoció en Europa la arquitectura de Los Ángeles.